Mundial: pauses d’hidratació?!
|
|
|
Hola , En el contexto actual de emergencia climática, con fenómenos extremos como las olas de calor cada vez más presentes, la llegada al fútbol de las pausas de hidratación ha supuesto un paso lógico, entendido por la mayoría y apreciado por los principales interesados: los futbolistas. Entonces, ¿por qué estamos escuchando críticas a estos water breaks precisamente durante el actual Mundial, en el que la FIFA los ha fijado y normalizado definitivamente? Lo comentaremos a continuación. Pero antes, os invitamos a celebrar el cumpleaños de Panenka con nosotros. El próximo sábado cumplimos 15 años, precisamente el día en el que se conmemora también el medio siglo de aquel penalti que convirtió en leyenda a Antonín Panenka. Por eso os queremos pedir que nos mandéis vuestros mensajes, y que nos digáis qué vale la pena recordar de estos 15 años de recorrido. Entre todos los participantes sortearemos una camiseta Panenka Spirit, que hemos creado junto a la marca sevillana Messiah Is Here para celebrar medio siglo de la genialidad que nos inspiró. Además, leeremos las mejores respuestas en el episodio del sábado de DE QUÉ PLANETA VINISTE. Queremos escuchar tu voz y que sigas formando parte de nuestra locura.
|
|
|
|
TRANSFORMAR EL AGUA EN DINERO |
|
|
|
Esa pausa de hidratación, bajo el techo del estadio de Arlington, no convenció a Virgil Van Dijk ni a los neerlandeses. |
|
Hablábamos hace unos días en este espacio sobre la alerta de algunos expertos y del sindicato internacional de futbolistas, FIFPRO, alrededor de los riesgos que entrañan los horarios de algunos de los encuentros programados para el Mundial, que se están disputando en momentos de máxima exposición al sol y al calor. La FIFA desoyó la mayoría de recomendaciones de esos informes que hablaban sobre los posibles riesgos para la salud de los futbolistas y sobre cómo la calidad y el ritmo de los encuentros podían verse mermados, con bajones de rendimiento conscientes e inconscientes. Aun así, el máximo organismo rector del balompié sí que anunció una medida: todos los partidos iban a contar con pausas de hidratación. La novedad radicaba en que no solo se producirían parones en esos encuentros celebrados en condiciones extremas, sino también bajo temperaturas más agradables, de noche o en recintos cerrados y climatizados. Según FIFPRO, no se debería jugar si se superan los 28 grados en el índice WBGT, que mide el estrés térmico. Aunque de momento no ha habido choques de la actual Copa del Mundo en los que se haya llegado a dichos niveles, las pausas de hidratación han sido muy recomendables en algunos casos. Pero, ¿tiene sentido llevarlas a todos los encuentros, sean cuales sean las condiciones meteorológicas? Probablemente sea una manera de unificar criterios y de no generar agravios en un torneo corto (o relativamente corto) en el que se pretende homologar protocolos y rutinas para que sea solo el balón el que marque las diferencias. Pero hay algo que no encaja. Jugadores y aficionados lo están notando. TRAGOS PATROCINADOS Después del encuentro que su selección empató frente a Japón en el AT&T Stadium de Arlington, equipado con cubierta y aire acondicionado, el capitán de Países Bajos, Virgil Van Dijk, expresó: “Las pausas de hidratación son algo curioso; he estado viendo casi todos los partidos hasta ahora y, cada vez que se pasa a publicidad, resulta un poco... Bueno, la verdad es que no me gusta mucho. Creo que para los espectadores que lo ven por televisión tampoco es ideal. Si hace mucho calor, está bien incluirlas. Pero habría que analizarlo en cada partido por separado”. La del defensa neerlandés no ha sido la única voz crítica en relación con el uso recaudador que se está dando a esta medida que a priori perseguía el bienestar de los deportistas. Ha acabado convirtiéndose en una suerte de tiempo muerto que, de facto, divide los 90 minutos en cuatro cuartos, al estilo del baloncesto o del fútbol americano. El ejemplo del llamado football es muy conveniente, y no solo porque es la disciplina que se practica habitualmente en muchas de las sedes de esta Copa del Mundo. En la NFL y en la principal liga universitaria, las interrupciones motivadas por el propio juego hace décadas que se rellenan con anuncios. En su momento, esa novedad cambió la esencia propia de ese deporte. Hoy, los commercial breaks forman parte de su cultura. ¿Va el fútbol hacia ese modelo? ¿Hacia ser lo que pasa entre anuncio y anuncio? Las pausas de hidratación son una buena herramienta para los entrenadores, que tienen 180 segundos para dar instrucciones a sus pupilos. Pero incluso ellos tienen dudas respecto a su implantación. El seleccionador de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, al que se le ha visto aprovechar esas pausas hasta para mostrar imágenes a los jugadores con un ordenador, desconfía de este water break universal: “Solo me gusta cuando las condiciones son extremas. Pero cuando las condiciones son buenas, es innecesario”. En términos de juego, es palpable el impacto que estas interrumpciones están teniendo en el devenir de los encuentros. También en el presente Mundial. Ahí está, por ejemplo, el Marruecos-Brasil del pasado sábado. Los norteafricanos dominaban 1-0 antes del parón. Después, el decorado mutó, gracias, en gran medida, al talento de Vinicius Jr., pero también debido a los ajustes que pudo hacer Carlo Ancelotti (como él mismo reconoció). Es un nuevo fútbol. Nos acostumbraremos a ello, pero el cambio de paradigma no admite dudas. Algo parecido explicó Julian Nagelsmann, preparador de Alemania, tras su partido contra Curazao: “Ajustamos nuestra forma de atacar en la pausa de hidratación”. Pero, una vez más, tenemos que hablar, sobre todo, de motivaciones económicas. Y, una vez más, ni el aficionado ni el futbolista son los que salen más beneficiados, sino los que hacen negocio con el balompié. Al final del camino, quien gana es la FIFA. Si ya existen dudas sobre la conveniencia de esos emplazamientos publicitarios, por el impacto que tienen en la experiencia del aficionado, también se debate la forma en que ha llegado a nuestras pantallas, sin previo aviso y con casos como el de la cadena norteamericana FOX, que en una de sus retransmisiones no volvió al directo hasta que se había reanudado el juego. Michael Johnson, analista de investigación de la industria deportiva estadounidense para S&P Global, declaró a Reuters que las pausas de hidratación de tres minutos ofrecen beneficios económicos reales para las cadenas de televisión durante el torneo de 104 partidos, afirmando que la pausa podría ser "extremadamente valiosa y podría alcanzar precios similares a los de la Super Bowl, en un rango de entre siete y nueve millones de dólares". Fox, propietaria de los derechos de transmisión en inglés del Mundial en Estados Unidos, interrumpió la transmisión para emitir un anuncio durante la segunda mitad del partido que México ganó a Sudáfrica en el encuentro inaugural del torneo. El árbitro había ordenado una pausa para hidratación justo después de que México anotara su segundo y último gol del partido. Cuando la transmisión regresó al partido, el juego ya se había reanudado hacía unos 10 segundos, lo que significa que los espectadores se perdieron parte de la acción mientras Sudáfrica intentaba remontar. La FIFA ha solicitado a las cadenas de televisión que regresen al partido 30 segundos antes de que se reanude el juego. En el Mundial en el que la FIFA se ha destapado definitivamente como una máquina de hacer dinero, ha encontrado una vía para explotar lo que, en un principio, era una medida ocasional diseñada para preservar la salud de los futbolistas. Al dar lugar a pausas que pueden llegar a ser muy lucrativas (porque interrumpen un espectáculo televisivo en directo, algo imbatible en términos de audiencia), la federación internacional tiene en su poder una nueva carta para aumentar sus ingresos por los derechos televisivos. ¿Otro sapo que nos vamos a tener que tragar si queremos seguir disfrutando de esta competición? ¿Otro cambio sustancial que afectará a nuestro deporte y que vendrá únicamente motivado por razones monetarias? Si el fútbol tiene que cambiar, que sea por el bien de los que lo hacen grande, los jugadores y jugadoras, y de los que los aman de verdad, los aficionados. AFICIONADOS HARTOS Así fue como resumió el editor de Panenka Aitor Lagunas esta situación en DE QUÉ PLANETA VINISTE, el programa de análisis mundialista que hacemos cada día desde la redacción, y que se puede ver en nuestro canal de YouTube y en Spotify. Clica en la imagen para verlo. |
|
|
|
|
|
Real Politik FC, el podcast de geopolítica que hacemos junto a los amigos de El Orden Mundial, no para durante el Mundial. De hecho, cada semana, comentamos todo lo que nos deja el torneo en clave política. Aquí tenéis el capítulo que estrenamos el martes. |
|
Texto de Carlos Martín Rio, redactor jefe de Panenka |
|
|
|
No olvides compartir la newsletter del Mundial con quien tú quieras. Cuantos más seamos, más cerca estaremos de evitar que nos roben el Mundial. Cada semana os ofreceremos datos, informaciones y herramientas para poder vivir esta Copa del Mundo con los ojos abiertos y la mirada crítica. |
|
|
|
|




