Ocasio-Cortez i Newsom visiten Europa

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El Times
17 de febrero de 2026

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 Katrin Bennhold


Buenos días a todo el mundo. Quizá lo que más me intrigó de la Conferencia de Seguridad de Múnich del pasado fin de semana fue lo siguiente: el gobierno de Donald Trump no fue el único centro de atención. Media decena de demócratas con posibles ambiciones presidenciales estaban ensayando sus mensajes antes de las elecciones intermedias de otoño.

Estas elecciones serán una gran prueba para el presidente Trump, pero también para sus oponentes. Los demócratas tendrán que presentar una visión alternativa convincente de Estados Unidos si esperan hacerse con el control del Congreso.

Yo misma pude entrevistar a una de ellos en un panel sobre populismo: Alexandria Ocasio-Cortez, una política progresista de Nueva York que ha elevado su perfil en los últimos meses.

Los demócratas que intentan ‘arreglar esto’

Durante el último año, la mayoría de los titulares sobre Estados Unidos han sido sobre Trump.

Con la notable excepción de Zohran Mamdani, un político de izquierda que llamó la atención en todo el mundo cuando fue elegido alcalde de Nueva York, los demócratas apenas han sido visibles en el extranjero.

Pero en vísperas de las elecciones intermedias de noviembre, eso puede estar cambiando. Media decena de demócratas destacados viajaron a la Conferencia de Seguridad de Múnich el fin de semana.

El gobernador de California, Gavin Newsom, dijo a los líderes europeos que su estado era un “socio estable y fiable” en materia de cambio climático. Chris Murphy, senador por Connecticut, condenó a Trump por alienar a “nuestros amigos en Europa”. Mark Kelly, senador por Arizona, intentó tranquilizar a esos aliados: “Creo que podemos arreglar esto. Creo que podemos superarlo. Hará falta un nuevo presidente”.

Asistieron tantos posibles aspirantes a la presidencia que un estratega político bromeó diciendo que Múnich se había convertido en Iowa, estado al que acuden los aspirantes a la Casa Blanca al comienzo de la temporada de las elecciones primarias.

Aún está por verse qué demócratas acabarán postulando en 2028. La pregunta más inmediata es qué visión alternativa tienen los demócratas que ofrecer a los votantes estadounidenses para su país y el mundo. Y qué tan diferente tiene que ser de la que los llevó a la derrota en las elecciones más recientes.

Un contraproyecto no solo al movimiento MAGA, sino también a la política demócrata del pasado, está surgiendo en la izquierda populista del partido, que se vio dinamizada por la victoria de Mamdani. Hablé con Alexandria Ocasio-Cortez, representante por Nueva York, a quien se considera desde hace tiempo una posible candidata presidencial y a quien los medios de comunicación de todo el mundo siguieron de cerca en Múnich.

Alexandria Ocasio-Cortez, con un traje de pantalón oscuro, habla por un micrófono sentada entre otras personas.
Ocasio-Cortez hablando con Katrin durante un panel en Múnich. Sean Gallup/Getty Images

El factor AOC

Ocasio-Cortez (conocida por sus iniciales, AOC) irrumpió en la escena política como una disruptora dentro de su propio partido. Fue una camarera con dificultades para pagar el alquiler y ganó el cargo hace siete años, con una campaña basada en el aumento del salario mínimo y la ampliación del seguro médico público.

Desde entonces, ha estado intentando inclinar a los demócratas hacia su mensaje de clase trabajadora. Y, como escribió recientemente mi colega Kellen Browning [disponible en español], muchos demócratas se fijan ahora en ella, y no en los dirigentes del partido, para saber cómo transmitir ese mensaje.

En la conferencia de Múnich, mostró su habitual franqueza en un panel sobre el auge del populismo. (Puedes ver nuestra conversación en inglés aquí). Le pregunté si su partido había traicionado a su base de clase trabajadora.

“Vi sistemáticamente un partido que defendía intereses especiales, los de la élite”, dijo. “Un Partido Demócrata que básicamente decía a los trabajadores que todo estaba bien, cuando en realidad no era así”.

Dijo que el partido había avanzado mucho desde que ella se presentó por primera vez en 2018, pero no lo suficiente. Una de las cosas que dijo que había que hacer “de manera expedita” era un impuesto sobre la riqueza. Otra fueron políticas antimonopolio para impedir la concentración de lo que calificó de poder empresarial “abusivo”.

Relacionó directamente el auge del autoritarismo con el aumento de la desigualdad. Dijo que los ciudadanos de a pie se estaban alejando de la democracia porque las élites adineradas estaban amañando el sistema a su favor.

“Empiezan a tomar las decisiones, y estamos empezando a verlo con parte de la clase multimillonaria que ejerce su influencia en la política nacional y también en la política mundial”, dijo Ocasio-Cortez.

“Los niveles extremos de desigualdad de ingresos conducen a la inestabilidad social”, dijo. Los políticos tienen que “hacer llegar beneficios materiales a la clase trabajadora”, añadió, “o de lo contrario caeremos en un mundo más aislado gobernado por autoritarios que tampoco hacen llegar nada a los trabajadores”.

Gavin Newsom, con traje azul y camisa blanca.
El gobernador de California, Gavin Newsom, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el viernes Liesa Johannssen/Reuters

¿Un nuevo día, pase lo que pase?

No es nada seguro que alguna versión de la visión de Ocasio-Cortez prevalezca en la fórmula demócrata presidencial de 2028. Newsom, quien se ha opuesto abiertamente a un impuesto a la riqueza en California, lidera el campo demócrata en muchas encuestas recientes (aunque todavía es muy pronto).

Además, hay otras incertidumbres: ¿cómo se desarrollarán las elecciones intermedias de noviembre? Una preocupación expresada en privado en los pasillos de Múnich era que, si iban mal para Trump, ¿intentaría impugnar los resultados, como hizo en las elecciones presidenciales de 2020?

Los funcionarios europeos oyeron a muchos demócratas de alto rango ofrecer promesas de amistad a Europa y condenar las políticas autoritarias de Trump en el extranjero.

Pero no hay garantías de que, aunque el próximo presidente estadounidense sea demócrata, el mundo o incluso la relación transatlántica vuelvan a ser lo que eran.

“Ha habido muchos líderes que han dicho que volveremos al pasado”, dijo Ocasio-Cortez. “Creo que tenemos que reconocer que estamos en un nuevo día y en un nuevo tiempo”.