com més dèbils ens vegi més atacarà
elordenmundial, 30-XI-25
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Además, no podemos decidir si entramos en conflicto con Rusia porque ya lo estamos. Putin no ha atacado frontalmente a ningún país de la UE o la OTAN, pero mantiene una guerra híbrida cada vez más intensa contra nosotros a través de sabotajes, incursiones de drones, desinformación, injerencia electoral... El conflicto ya está aquí: solo podemos decidir qué hacemos al respecto. Ahora hablamos de ello. |
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Rusia ya nos está atacando. No estamos preparados |
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Polonia, Rumanía, Moldavia, Lituania, Letonia… Todos estos países han sufrido violaciones en su espacio aéreo por parte de drones o cazas rusos en los últimos meses. Aeropuertos en Dinamarca o sistemas de GPS en los Balcanes también han sufrido sabotajes recientemente que se atribuyen a Moscú. No son casos aislados. Los ataques rusos en Europa se triplicaron entre 2023 y 2024 y han seguido aumentando este año. Aunque Rusia ya venía aumentando su actividad desde hace al menos una década, la invasión de Ucrania en 2022 supuso un punto de inflexión. Desde entonces ha acelerado sus ciberataques y operaciones de desinformación, polarización e injerencia electoral. Aquí, en España, los rusos aprovecharon la catástrofe de la dana en Valencia el año pasado para difundir teorías de la conspiración y agitar el descontento ciudadano hacia las instituciones democráticas. Como dice Mark Galeotti, experto en Rusia, en manos de Moscú "todo es un arma". Vivimos en una era de conflictos permanentes de baja intensidad, a menudo soterrados, no declarados y permanentes. Por eso el Kremlin no ve la guerra de Ucrania como un conflicto aislado del resto de la geopolítica del continente. Al contrario: ese frente solo es la expresión más evidente del intento de Vladímir Putin por expandir su influencia y debilitar a las democracias europeas, la UE y la OTAN. Incluso, servicios de inteligencia como el alemán creen probable que Rusia lance una guerra de alta intensidad contra otro país europeo antes de 2029. De ahí que el futuro de Ucrania sea tan importante para Europa. En los últimos días se ha debatido una propuesta de paz impulsada por Estados Unidos, pero que casi parecía redactada por Moscú. Después la propuesta se ha rebajado, pero es una muestra de lo cerca que está la Administración Trump de las posturas de Rusia, y de los riesgos de querer cerrar el acuerdo con prisas. Porque, además, el modelo de la neutralidad impuesta, al estilo de Finlandia en la Guerra Fría, no funcionaría para Ucrania. Hemos hablado de ello con la expresidenta finlandesa Tarja Halonen, que ocupó el cargo entre el 2000 y el 2012, coincidiendo con la primera década de Putin en el poder. |
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Finlandia abrazó la neutralidad en la Guerra Fría tras dos guerras contra la URSS (1939-40 y 1941-44) y perder un 12% de su territorio. A cambio de no incorporarse a la OTAN, la URSS permitió a Finlandia mantener su democracia y economía capitalista, y las relaciones siempre fueron tensas. Pero la tentación de ver en Finlandia un camino a seguir para Ucrania es un error. Los dos casos son muy diferentes, recuerda Halonen. Finlandia y la URSS no tenían grandes motivos de disputa, y aquel es un país pequeño y periférico sin mucha importancia para Moscú. Ucrania, por el contrario, es grande, rica en recursos y muy poblada, y es el centro del antiguo imperio ruso, esencial para la visión geopolítica de Putin. Esta guerra es existencial para Moscú. Finlandia, el país europeo que más kilómetros de frontera comparte con Rusia —exceptuando a Ucrania—, entiende bien esto. De ahí que tras la invasión de 2022 rompiera con décadas de neutralidad y decidiera unirse a la OTAN de la mano de Suecia. Halonen teme que Donald Trump no quiera comprometerse con la seguridad europea, por lo que cree que "Europa debe crear sus propias capacidades defensivas". Los europeos, dice, "debemos estar más y más convencidos" de ello. ¿Qué está haciendo Europa para prepararse? ¿De qué maneras nos está atacando Rusia? Puedes leer la entrevista a Halonen, y nuestros análisis, aquí: |




